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El desdoblamiento del desdoblamiento | El Gobierno estudia un nuevo tipo de cambio para que los ahorristas liquiden sus dólares

Los bancos propusieron al Central que permita liquidar los billetes que están en las cuentas al tipo del contado con liquidación, un valor de arriba del 100% de la cotización del Banco Nación

12 Octubre de 2020

dolar muchos
dolar muchos — archivo

El dólar sigue siendo el eje central de cualquier discusión. Tanto en las reuniones de directorio de las compañías como en las mesas familiares. La cotización del "blue" se volvió a escapar y renovó el negocio del pure en donde los que pueden acceder al cupo de USD 200 lo hacen para vender en el paralelo y, los que no, empezaron a retirar sus dólares de la caja de ahorro en busca del mismo destino,.

Esto último hizo crecer la preocupación en las entidades financieras que empezaron a observar como sus clientes retiraba dólares de sus cuentas corrientes y más pronto que tarde, comenzó a salir del sistema financieros miles y miles de dólares en un nuevo goteo que el Gobierno tampoco logra parar.

A partir de esto, desde las asociaciones de bancos le hicieron saber a las autoridades del Banco Central que había una posibilidad de frenar ese drenaje de dólares pero que, para eso, debía aparecer un nuevo tipo de cambio en la constelación de tipos de cambio que hoy tiene la Argentina: el contado con liquidación para ahorristas.

La idea de los bancos es que el Central permita a los ahorristas que puedan vender sus dólares que hoy están en las cuentas corrientes a través del home banking y que la cotización que se tome sea la del contado con liquidación. Al cierre del viernes, y sin operaciones ayer lunes por el feriado, las pizarras mostraban que el contado con liqui cotizaba a $ 156.56 por cada dólar, unos 12 pesos menos que los 167 pesos por dólar del paralelo pero mucho más que los 76 pesos que ofrecen, en promedio, los bancos para captar esos billetes dentro de la cotización oficial.

"Con esto se frena el drenaje de dólares del sistema financiero y se corta con un negocio de las cuevas que es el del pequeño ahorrista que cambia sus 200 dólares o del que se quiere comprar un auto importado y cambia 10.000 dólares. Todos esos billetes quedarían dentro del sistema y ayudaría a planchar la cotización del paralelo", explicó una fuente financiera.

En el Central en particular, y en el Gobierno en general, no quieren crear un nuevo tipo de cambio y le dicen a los bancos que ofrescan a sus clientes operar con el dólar bolsa que cotiza a 144,10 pesos por cada dólar. Los bancos responden con que el ahorrista local no es muy sofisticado y no está acostumbrado a estas operaciones. "Los ahorristas quieren el billete y buscar el mejor precio, si se lo pueden dar los bancos, les generaría mayor seguridad que ir a una cueva". 

El problema también sería político porque implicaría reconocerle a los ahorristas que sus dólares no valen 76 pesos como sucedió hasta ahora sino que valen un 106% más y, de alguna manera, podría generar una nueva expectativa devaluatoria a las ya existentes.

El dilema planteado es si por un lado se frena el drenaje y se acepta generar nueva expectativa de devaluación o se deja como está y siguen saliendo dólares del sistema financiaron para alimentar el "blu". Para tener una noción del moviemiento que hay, durante los días posteriores a que se anunciarán mpás restrucciones para la compra de dólares y para su transferencia a una tercera cuenta, los ahorristas retiraron alrededor de 800 millones de dólares de los bancos.

Todos tuvieron que pedir turno, esperar, entrar a las sucursales, retirarlos, irse caminando, en auto o transporte público con sus ahorros en los bolsillos. Sin embargo, eso no impidió en que sólo en una semana el mercado financiera perdiera a poco más del cuatro por ciento de los dólares que estan en sistema financiero. 

El problema no radica en la capacidad de los bancos para responder con los dólares el reclamo de los clientes, ya que casi no tienen dólares prestados y cuentan con la liquidez para responder a los retiros. El problema pasa porque la salida de los depósitos en dólares achica aíun más a un sistema financiero cada vez más pequeño. Y a nadie le conviene.