En el club de los más ricos las cosas no fueron mal durante el 2020 – Negocios & Política
 

En el paraíso de la hiper velocidad y aceleración |En el club de los más ricos las cosas no fueron mal durante el 2020

Durante el periodo signado por la pandemia los 50 principales multimillonarios vieron incrementada su riqueza en 785.764 millones de dólares. Las bolsas del mundo vivieron un 2020 inolvidable, al igual que la mayoría de la población, pero por distintos motivos.
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Marcado por el ascenso de los activos financieros de las Big Tech, el año pasado finalizó con el máximo histórico para las 50 personas más ricas del mundo, con un incremento total de 785.764 millones de dólares a sus fortunas, según consignó Bloomberg.

Este periodo ha exhibido una absoluta divergencia entre la financiarización y la economía real, lo que explica en parte estos resultados. Por ejemplo, las dos personas más ricas de la Tierra -Bezos y Musk- ganaron alrededor de $217 mil millones en 12 meses, suficiente para enviar cheques de $2.000 a más de 100 millones de estadounidenses.

El top ten de los megamillonarios

La cima de la hiper riqueza continúa en poder de Jeff Bezos. En 2020, el fundador de Amazon amasó una fortuna de 78.900 millones de dólares y acumula un patrimonio de 193.700 millones de la divisa norteamericana. Un año diferente al anterior, en el que perdió 8.700 millones, y tuvo que compensar por el divorcio a su esposa con un 4% de las acciones de la plataforma de comercio electrónico. Mackenzie Scott, madre de los cuatro hijos de Bezos, finalizó 2020 con una fortuna de $59.800 millones, incrementando su patrimonio en $22.700 millones gracias a sus acciones en Amazon, convirtiéndose en la tercera mujer más rica del planeta; por detrás de Francoise Bettencourt, que gestiona las acciones heredadas de su madre en el grupo L'Oréal y que atesora 76.300 millones de euros, y Alice Walton, una de las propietarias de Walmart, con $62.400 millones en su haber.

A Bezos le sigue el flamante integrante del podio: Elon Musk, con un patrimonio de 160.700 millones de dólares, al incrementar su capital en 133.100 millones gracias a la revalorización en Bolsa de Tesla. El cofundador de Microsoft cierra el trío de super ricos, Bill Gates incrementó su riqueza en 18.400 millones de dólares.

El que abandona su lugar de sumo privilegio y desciende una ubicación es Bernard Arnault, quien controla la mitad del capital de Louis Vuitton Moët Hennessy, el gran conglomerado de artículos de lujo francés. 2020 no ha sido tan favorable como el 2019, debido a la pandemia, ya que con las acciones en Bolsa de la compañía ha obtenido 8.500 de dólares frente a los 37.700 millones del pasado año, lo que le permitió acceder al exclusivo club de los cienmilmillonarios con Jeff Bezos y Bill Gates.

El top five lo cierra Mark Zuckerberg -quien está en el ojo de la tormenta por haberle suspendido la cuenta al presidente de los Estados Unidos Donald Trump por 24hs., luego de que este incitara la revuelta en el Capitolio-. El cofundador y presidente ejecutivo de Facebook se ubica en ese lugar gracias a la buena marcha en la bolsa de la mayor red social del mundo, que le ha permitido incrementar su patrimonio en 26.500 millones y situarlo al cierre del año pasado en 104.800 millones.

El veterano Warren Buffet se ubica en el puesto 6, posee una fortuna valorada en 86.900 millones de dólares y todavía dirige Berkshire Hathaway, la sociedad de inversión a través de la cual controla importantes paquetes accionarios en grandes multinacionales como Coca Cola y American Express. Lo sigue otra persona vinculada a una Big Tech: Larry Page, fundador junto a Sergey Brin de Alphabet, la sociedad holding que posee Google. La fortuna de Page asciende a 82.600 millones de dólares, tras sumar 18.000 millones solo el año pasado.

El ex socio de Bill Gates, Steve Ballmer, es el octavo ser humano con más dinero en la Tierra. Exconsejero delegado de Microsoft, se retiró del cargo en 2014, aunque sigue siendo accionista de la misma, lo que le ha reportado en 2020 un incremento de su patrimonio de 22.800 millones, que en total asciende a 81.000 millones de dólares. Es propietario desde 2014 del equipo de la NBA Los Angeles Clippers, que adquirió por 2.000 millones de dólares.

El ruso Sergey Brin, socio de Page, posee 80.000 millones de dólares, y a lo largo de los últimos 12 meses ha ganado 17.300 millones. Finalmente, Larry Ellison cierra la lista de los 10 hombres más ricos del mundo, informático y fundador de Oracle, su fortuna alcanza los 78.800 millones, que incrementó en los últimos 12 meses en 20.100 millones.

Las bolsas mundiales de fiesta

El contraste es abrumador, en medio de una recesión histórica, pérdida de empleos, ingresos, servicios básicos, las bolsas mundiales alcanzaron niveles récord.

Estados Unidos fue el lugar donde se generaron las mayores ganancias del 2020 con un alza de 42% del índice tecnológico Nasdaq y de 15% del índice S&P 500 -el índice bursátil de Standard & Poor´s-. Sin embargo, el índice FTSE 100 del Reino Unido, que tiene a sus compañías petroleras, bancos y aerolíneas atravesando serias dificultades, no tuvo el mismo desempeño. Experimentó una caída del 14% en relación al inicio del 2020, aunque tuvo un impulso a fines del año que acaba de finalizar debido al acuerdo por el Brexit y a la aprobación de las vacunas contra el coronavirus. La concreción y aprobación de distintas vacunas fue un aliciente no solo para los activos financieros del Reino Unido, sino de países como Japón, donde los laboratorios farmacéuticos lideraron el alza de las cotizaciones bursátiles.

Este comportamiento se debe a razones que pueden ser consideradas como tangibles y a la especulación de distintos inversores. Otro rasgo no menor es la creación de dinero por parte de los Bancos Centrales en el marco de las políticas destinadas a paliar las consecuencias de la pandemia. Del mismo modo actuaron los créditos baratos promovidos como parte de los incentivos para superar la recesión económica.

Para ilustrar el párrafo precedente podemos citar el caso del Banco de Inglaterra, que planea comprar alrededor de $1,2 billones en bonos del gobierno y de empresas con dinero nuevo. Es decir, aumentando la oferta dineraria a través de la flexibilización cuantitativa. Su par estadounidense, la Reserva Federal, hizo lo propio por más de $3 billones de activos. De esta manera buscan mantener bajos los costos de los préstamos y brindar liquidez.

Los índices bursátiles se componen de grupos de empresas, por lo que el crecimiento puede ser dispar o inversamente proporcional. Las compañías grandes tienen un peso mayor en el comportamiento de dicho indicador, cuestión que se acentuó durante los últimos años, pues las grandes se han hecho enormes -principalmente en los Estados Unidos-.

De manera clara se observa en el desempeño de las empresas de tecnología, que maquillan un pésimo año de las aerolíneas -por citar una de las ramas que más sufrió las consecuencias de la irrupción del coronavirus-. Como muestra vale la situación del Nasdaq, su aumento categórico se explica por cinco empresas -que tienen el mismo valor que las 95 restantes juntas-: Alphabet -propietaria de Google-, Apple, Microsoft, Amazon y Facebook.

Esta concentración corporativa coincidió con lo que se conoce como inversión pasiva: jubilados, administradores de dinero y especuladores de todo tipo pueden comprar un fondo de inversión barato que esté incluido en algún índice. Por lo tanto, cuando los inversores compran estos fondos, compran las acciones que están detrás de los mismos e inflan sus precios.

Claro que los índices que hemos mencionado son administrados por empresas que deciden quienes participan de ellos. Este es un poder que cada vez tiene más peso debido a que puede ser la puerta de acceso a distintos beneficios. El caso de Tesla es sintomático: ingresó al índice S&P 500 en diciembre, generó una demanda extra de $100.000 millones por sus acciones, cuando los fondos de inversión se apresuraron a comprarlas.

Por supuesto que este paraíso artificial de hiper velocidad y aceleración también tiene sus ciclos de caídas frenéticas. Es difícil de predecir por el comportamiento altamente especulativo de este tipo de mercados. 2021 parece conservar varias de las características centrales de 2020, los super ricos agradecidos.

*Adrián Machado, licenciado en Comunicación Social y especialista en nuevas tecnologías.

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