Negocios & Política

Entrevista | Habla Mary, el amor de la infancia de Maradona

Una desconocida del mundo Maradona, fue el primer amor del Diez. Las aventuras en tren a Pompeya, el regalo de Pelusa y el final de la relación cuando Diego se fue del barrio a Villa del Parque.

26 Noviembre de 2020

Mary es una desconocida para el mundo Maradona. Nacida y criada en Villa Fiorito, como 'Pelusa' -como aún le sigue llamando-, tuvo la dicha de compartir los primeros años de la vida de Diego Armando Maradona, antes que aquel joven con rulos lleno de sueños y futuro abandonara Fiorito a los 16 años.

Diego estuvo en nuestra historia hasta sus 16”, contó Mary en un diálogo exclusivo con Negocios & Política. “Con Pelusa nos criamos juntos. Nacimos en Fiorito, nos criamos en Fiorito. Y, en esos 16 años hemos compartido mucho. Al lado de mi casa había un terreno baldío y era la canchita donde jugaban, donde nos encontrábamos, donde yo los miraba jugar a la pelota”, decía con nostalgia.

La vecina de Fiorito reveló que muy pocos saben de la relación que tuvo con Maradona de chica. Yo soy conocida para el barrio para mis vecinos. Ellos sí supieron de mi relación con Pelusa. Nosotros éramos chiquitos, tendríamos entre 14 y 15 años los dos. Éramos un grupo de amigos, pero nuestro afecto con Pelusa era diferente”, explicó a N&P.

“Éramos chicos y vivimos eso con mucha ternura”, agregó. “Recuerdo las veces que nos íbamos a Pompeya, nos tomábamos un tren con mi prima y una amiga. Ese paseo que para nosotros era una excursión: ir a Pompeya a tomar un helado”.

También compartieron cumpleaños, anécdotas y risas, “como cualquier adolescente”, dijo Mary. “Él era el que nos hacía reír en los cumpleaños. El último recuerdo fue el día de sus 16 años. Esa noche fue una sorpresa para todos porque él no lo sabía y nosotros tampoco: ese día le entregaron la casa de Villa del Parque y se fue de Fiorito”, recordó.

Sin embargo, después Pelusa se hizo sus escapadas al barrio para volver a verla. Así lo cuenta Gladys, amiga de Mary y Diego en la infancia del diez, quien fue testigo de ese primer amor entre ambos y las escapadas en tren a Pompeya.

“Me acuerdo que él vino una vez desde Villa del Parque mintiéndole a la mamá porque ya no lo dejaban venir más a Villa Fiorito a la casa de Mary. La mamá de Pelusa no estaba de acuerdo con el noviazgo. Le trajo las mediamedalla y después la mamá se enteró y lo vino a buscar ahí. Ellos se veían a escondidas y yo los ayudaba. Fue algo muy lindo”, contó Gladys.

Sobre aquellas excursiones a Pompeya a tomar helado a escondidas de sus padres, Gladys recordó entre risas: “A Pelusa se le caía el helado en un pantalón muy lindo que tenía, siempre andaba muy bien vestido. Yo decía 'ay Pelusa te ensuciaste el pantalón'; y él agarraba la mano y se ensuciaba más. 'Que me lo laven', decía, y se ensuciaba más”.

 

 

Cuando yo cumplí los 15, él vino a mi cumpleaños, que lo hice en mi casa. Vino con el blaizer bordó del uniforme del colegio y guantes negros. Todos lo cargábamos porque bailaba con los guantes y el saco puesto. No se quería sacar nada”, contó luego de pensar por un rato más recuerdos con Diego. A él le gustaba bailar muchas cumbias y rock", completó. 

Según precisó Mary, Gladys, Diego y ella eran inseparables. Definió al trío como “los tres mosqueteros”. Una vez mudado a Villa del Parque, ése sería el comienzo del final de una relación de chicos, de una amistad pura y un primer amor. “Después sus obligaciones y su trabajo fue alejándose del barrio. Guardamos los mejores momentos”.